Migración – Una situación real

Tod@s l@s que escribimos o leemos blogs de viajes, amamos viajar, y para algun@s se ha convertido actualmente en nuestra forma de vida. Pero existen otra clase de viajes, viajes que a mucha gente no le gustaría hacer, viajes por necesidad, viajes por un futuro mejor, viajes dónde literalmente te juegas la vida. Los viajes de l@s migrantes.

Estos últimos días he tenido la oportunidad de convivir. aprender y conocer la situación de alguna de estas personas, centroamerican@s en este caso, en su paso por México intentando alcanzar el “mal llamado” sueño americano.

Aquí acaban muchos de sus sueños

Por eso escribo, porque son historias de vida impactantes, y me gustaría que se visibilizara esta situación que para mucha gente es desconocida. Se habla de l@s migrantes en la frontera de México con Estados Unidos, pero, ¿Qué pasa mientras cruzan México?

HISTORIAS REALES

Tengo tanto que agradecer a todas estas personas que quisieron compartir conmigo parte de su vida y su historia, y que me dieran su permiso para poder publicarlo 🙂 Esta es solamente una pequeña muestra de todo lo que está pasando.

FER, 20 AÑOS, VILLANUEVA (NICARAGUA)

Fer es una chica de tan solo 20 años, de un pequeño pueblo llamado Villanueva en Chinandega (Nicaragua). Es una mujer transexual a la que su familia no apoya.

Un día, regresando a su casa, fue atacada por un grupo de personas que le clavaron una botella de vidrio. Le rajaron desde el cuello hasta el corazón y quedó en coma.

Fer es la chica de la izquierda junto con parte de su “nueva familia”

Por suerte, consiguió salir del coma, pero las mismas personas que la atacaron le amenazaron de muerte, solo por el hecho de ser transexual. Sin estar completamente recuperada, y la herida sin curar, decidió que no podía quedarse allí, sin apoyo de familia o amig@s, y con el poco dinero que tenía, emprendió sola el camino en busca de una vida tranquila.

Por el camino encontró amig@s que la apoyaron. Personas migrantes como ella que se unieron para hacerse la vida más fácil tratándose igual que una verdadera familia. Cuando llegaron a la frontera de Guatemala con Chiapas, en Ciudad Hidalgo, ya eran 13 personas.

Hasta llegar a México no habían tenido ningún problema. Se movieron en transporte público y caminando y nadie les había molestado. Pero en México todo cambió.

Al no haber cruzado por el puesto de migración de la frontera, si algún oficial de migración les atrapaba, serían directamente deportad@s, y por Chiapas hay muchísimos retenes de migración, por lo que optaron por ir subiendo poco a poco en transporte colectivo, y bajarse antes de los retenes, para bordearlos monte a través.

En uno de estos puntos, concrétamente en La Arrocera , (¡¡¡CUIDADO AQUÍ!!!, muchas historias parecidas suceden en este lugar), dos individuos con pistolas en mano les asaltaron pidiéndoles todo lo que tenían, y dejándoles desnud@s para comprobar que todo el dinero y teléfonos que llevaban encima se los habían dado. Incluso amenazaron con violar a las 3 mujeres del grupo. No llegó a pasar nada de eso, gracias a uno de los integrantes del grupo que pidió por todos los medios que esto no sucediera.

Consiguieron llegar a Arriaga, un pequeño pueblo al norte de Chiapas, por dónde pasa el tren de carga (conocido popularmente con La Bestia) y que much@s migrantes utilizan para cruzar la República. Necesitaban descansar.

“Ensayando” para subir a “La Bestia” en marcha

En este lugar existe la llamada “Casa del Migrante“, que ofrece un lugar dónde descansar y alimentarse. Abre sus puertas a personas que están de paso para que puedan continuar su ruta hacia Estados Unidos. Pero solamente les permiten quedarse 30 horas dentro de la casa. Para ingresar, les hacen desprenderse de todas sus pertenencias (incluso teléfonos, que muchos de ell@s necesitan para poder comunicarse con sus familias y contarles que están bien).

Entreteniéndose en la “Casa del Migrante” en Arriaga

En esta ocasión, la persona encargada de la casa, se puso reticente a dejarles ingresar, por el simple hecho de la transexualidad de Fer.

Cerca de la “Casa del Migrante“, una familia ofrecía un techo, cama y baño a migrantes a cambio de 25 pesos mexicanos. Este grupo decidió pernoctar aquí al final. Pretendían quedarse allí unas 3 o 4 noches. El camino había sido largo, y todavía quedaba un largo trecho hasta alcanzar su meta.

Pero en Arriaga, los agentes de migración están todo el día en “continua persecución”. Desde bien temprano en la mañana, hasta aproximadamente las 9 de la noche, se dedican a pasearse por todo el pueblo, especialmente alrededor de las vías del tren, y persona que encuentran que parezca migrante, sin hacer preguntas, les llevan a las oficinas de migración y los mantienen en una especie de “cárcel” hasta que juntan las personas suficientes para fletar un autobús que les lleve a su país de origen. Deportación.

Y esto fue lo que le pasó a Fer y a la mayoría de l@s integrantes del grupo. Estando fuera de la casa dónde se estaban quedando, apareció migración y sin más preguntas se los llevaron. Solamente dos personas de este grupo consiguieron subir a “La Bestia“.

Sin perder la sonrisa

Incluso a las personas dueñas de la casa, Migración les dio un aviso para que no alojaran a más migrantes, ya que, y sin ser realmente conocedora del asunto, parece que no se puede dar hospedaje a personas indocumentadas.

Y así fue como por esta ocasión, los sueños de Fer y de muchas otras personas se rompieron en pedazos, por lo menos en esta ocasión. Sé que lo seguirán intentando.

NOÉ (HONDURAS), EDWIN (HONDURAS), AGUSTÍN (GUATEMALA), JORGE (GUATEMALA), MIGUEL (NICARAGUA), Y TANTOS OTROS NOMBRES QUE NO DEBEN QUEDAR EN EL OLVIDO

Y cómo la historia de Fer, existen numerosas historias. Personas con nombres y apellidos, personas reales.

Noé tiene 30 años y es hondureño. Decidió salir de su país porque se quedó sin trabajo hace más de 6 meses sin encontrar ningún otro sustento económico, y no tenía medios para pagar su casa, más que la ayuda de su familia. En su viaje hasta Arriaga no tuvo ningún problema. Su intención era llegar a Monterrey, dónde tiene un amigo que le puede ofrecer un trabajo. Fue deportado.

Noé, junto a sus compañeros en el quiosco de Arriaga dónde durmieron

Edwin tiene 30 años y también es hondureño. Su camino lo inició solo y caminando, y demoró 2 semanas hasta llegar a Arriaga. Su madre vive en una situación precaria, y su única ilusión era llegar a Estados Unidos para poder trabajar y enviarle dinero para ayudarla. Se quedó una noche en la “Casa de Migrantes”, pero al no poder quedarse más tiempo allí, tuvo que dormir en la calle esperando que saliera el tren. En esta situación, fue deportado.

Edwin descansando sobre las vías del tren

Agustín tiene 37 años y es de Guatemala. Él vivía en Los Ángeles, California, junto con su pareja mexicana y su niña de 2 años. Trabajaba en Estados Unidos, pero nunca tuvo papeles para hacerlo. Dos de sus sobrinos, menores de edad, intentaron llegar a Estados Unidos, pero en la frontera de Mexicali, migración les atrapó y les ingresó en sus dependencias. Él, al enterarse de esta situación, decidió solicitar asilo para sus sobrinos, haciéndose cargo de ellos. Al ser una persona indocumentada, lo que consiguió fue que le deportaran junto a sus sobrinos.

Con el dinero que tenía ahorrado, Agustín decidió pagar a un “coyote” para que “le ayudara” a cruzar a Estado Unidos. Desde Arriaga viajó, hacinado en el maletero de un autobús, hasta Celaya. Desde Celaya, y bajo una situación parecida, viajó hasta Mexicali para cruzar la frontera.

Consiguió llegar a Los Ángeles, y actualmente se encuentra con su pareja y su hija.

Jorge tiene 33 años y también es de Guatemala. Salió solo en busca de un futuro mejor. En la frontera de Guatemala con México, en Ciudad Hidalgo, conoció a un coyote, y llegaron a un “acuerdo” para que le ayudara a llegar hasta Ciudad de México (pues Jorge no contaba con mucho dinero). En La Arrocera, intentando cruzar solo el retén de migración, le atracaron y le robaron todo. Por suerte, conoció a Agustín, que se propuso ayudarle con un poco de dinero. Pero bajo esta circunstancia, por sus bajos recursos económicos, el “coyote” decidió dejarle en Arriaga.

Jorge junto a otros compañeros esperando el tren

Tras días de espera, consiguió subirse a “La Bestia” que le llevo hasta Ixtepec (Oaxaca). Actualmente se encuentra allí trabajando para recaudar dinero y seguir su trayecto.

Miguel tiene 20 años y es nicaragüense. Él es un universitario que estaba participando activamente en todas las protestas de su país. Vio morir a much@s de sus amig@s y compañer@s. Por temor a perder su vida, decidió salir del país. Sin recursos económicos, después de las 30 horas que la “casa de migrantes” les permite quedarse, tuvo que dormir en la calle esperando a que saliera el tren de carga. Fue deportado.

Miguel a la espera de poder alcanzar su sueño

¿Cual es el eje común de todas estas personas?

L@s migrantes que cruzan hacia México intentando alcanzar Estados Unidos, son de diferentes países centroamericanos como hemos podido ver: Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala.

Si bien la coyuntura económica, política y social es diferente en cada uno de los países, todos ellos tienen un denominador común, la inestabilidad en todas sus vertientes.

Banderas centroamericanas en la “casa de migrantes”

Según la organización para los derechos humanos americanos WOLA, las causas de la migración centroamericana serían las siguientes:

  • Ilegalidades e inseguridad: Algunos de los países centroamericanos entran en el ranking de los países con más muertes violentas por año sin estar en guerra.
  • Corrupción e impunidad: La clase política centroamericana es cómplice de bandas criminales, incluidos los cárteles.
  • Violencia doméstica: Muchas mujeres deciden salir de sus hogares por la falta de protección ante casos de violencia machista.
  • Economía: Pocas oportunidades laborales, y de paga sumamente baja hace que decidan buscar entornos más prósperos.
  • Catástrofes naturales: Debido al cambio climático, inundaciones o sequías, hacen más complicadas las oportunidades laborales.

Por todas estas razones, unidas a la situación política respectiva en cada país, junto con causas personales, hacen que el fenómeno de la migración centroamericana no pare, cómo hemos podido observar con las historias personales anteriormente mencionadas.

Cenando en la “casa de migrantes”

¿Caravana de migrantes? ¿Cuando empezó? ¿Cómo entenderla? Un poco de historia

En todo el tiempo que estuve en Centroamérica, la mayoría de gente que me encontraba me contaba que tenían algún familiar que había cruzado a EEUU indocumentad@, o bien ell@s mism@s lo habían intentado sin éxito y habían sido deportad@s, con lo que se sobreentiende que este tipo de migración no es un hecho “novedoso”, aunque tomó relevancia mediática gracias a las denominadas “Caravanas de migrantes“.

La primera “Caravana” comenzó el 18 de octubre de 2018, en San Pedro Sula (Honduras), llegando a la frontera de Guatemala con México el 19 de octubre con más de 7,000 personas integrándola, sobre todo Hondureñ@s y Guatemaltec@s.

Al principio las personas se congregaron por llamados en redes sociales, para intentar salir de la situación de inestabilidad en la que estaban viviendo, no ir sol@s y evitar el uso de “coyotes” o “guías”. Pero según iban avanzando se empezó a sumar gente, haciendo de esta una marcha multitudinaria.

Durmiendo en la calle

Después de esta primera, en 2018 se realizaron 4 caravanas más, a las que much@s salvadoreñ@s se unieron igualmente.

El 18 de Enero de 2019, un grupo de unas 2,000 personas que inicialmente habían salido de San Pedro Sula, se congregaba en la frontera de Guatemala con México.

Con esta crisis humanitaria, México implementó el acceso a l@s migrantes de la “asilo humanitario”, la cual teóricamente tardaría únicamente 5 días en otorgarse, y permitiría el libre tránsito por México y poder trabajar en el país por un año. Más de 12,000 personas han solicitado esta visa humanitaria.

La última caravana como tal entró en México hace más de 2 meses, pero esto no impide que diariamente, y como personalmente he podido comprobar, sigan entrando migrantes, con la esperanza de quedarse en México trabajando, o lo que busca la mayoría, poder ingresar en Estados Unidos y trabajar allá.

Personas que en su mayoría viajan solas, que han conocido un grupo de gente en el camino hasta México y se tratan como verdadera familia cuidándose unos a otros.

Familias creadas en el camino

A esta gente no se le concede la visa humanitaria pues entraron a territorio mexicano cruzando el río y no por el puesto de migración.

¿Cómo viajan hasta la frontera con Estados Unidos?

Desde la frontera sur de Guatemala con Chiapas, a las diferentes fronteras norte con Estados Unidos queda un largo trayecto. Las “opciones” que tienen son las siguientes (o por lo menos estas son las que me han contado las personas que he ido conociendo y me han compartido):

  • AUTOBÚS: Hay gente, que aún a riesgo de ser detenido por los oficiales de migración, y teniendo dinero, se atreven a cruzar México en autobuses intentado pasar inadvertid@s en los controles migratorios. (Cabe decir que en México, hay bastantes, sobre todo en las fronteras entre estados)
  • COMBI: De igual manera que el autobús, pero evitando los retenes, hay personas que intentan cruzar México en transporte colectivo, saliendo del vehículo en cada retén y caminando campo a través para evitar a los agentes de migración.
  • COYOTE O GUÍA: Una de las opciones más peligrosas y turbias, atentando contra muchos de los derechos humanos. Dicen “acompañar” a l@s migrantes para que no tengan problemas con la autoridad, muchas veces metiéndoles hacinados en trailers o en maleteros de autobuses. Suelen pedir alrededor de 6,000 USD por dejarles en Estados Unidos.
  • TREN DE CARGA: Otra opción sumamente peligrosa es cruzarse México en trenes de carga, conocido como “La Bestia“. Vía utilizada por aquellas personas que carecen de algún recurso económico. Los peligros de este tipo de prácticas son muchísimas.
Vistas de “LA Bestia” desde arriba de los vagones

DERECHOS DE L@S MIGRANTES DENTRO DE MÉXICO

A pesar de ingresar en México sin documentos migratorios, los migrantes tienen derechos y deben exigirlos. Veamos que dice la ley al respecto.

Ley de Migración México

Art. 66 de la Ley de Migración. Recuerda, tu situación migratoria no impide que exijas que tus derechos sean reconocidos en las Leyes Mexicanas.

Art. 67 de la Ley de Migración. Todos los migrantes en situación migratoria irregular tienen derecho a ser tratados sin discriminación alguna y con el debido respeto a sus derechos humano.

Art. 2 de la Ley de Migración. (…) En ningún caso una situación migratoria irregular preconfigurará por sí misma la comisión de un delito ni prejuzgará la comisión de ilícitos por parte de un migrante por el hecho de encontrarse en condición no documentada (…)

  • Nadie puede atentar contra la vida o integridad física.
  • Ninguna autoridad puede privar a nadie de libertad, ni despojarle de sus pertenencias, ni restringir sus derechos, si no existe un documento oficial que sustente legalmente esas acciones en contra, salvo en caso de que se fuera sorprendido en el momento de cometer una violación a la ley.
  • Las autoridades siempre deben tratar al migrante con respeto y dignidad.
  • Las autoridades tienen la obligación de atender y contestar las peticiones que se formulen por escrito.
  • Derecho a recibir de manera gratuita y sin restricción alguna, cualquier tipo de atención médica urgente que resulte necesaria para preservar la vida.
Derechos humanos básicos

Una gran ayuda para los migrantes son Los Grupos Beta. En México existen 22 Grupos Beta de Protección a Migrantes en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas, a los que los migrantes pueden acercase en caso de requerir orientación y asistencia.

De conformidad con el art. 71 de La Ley de Migración, los Grupos Beta, tienen por objeto la protección y defensa de los derechos de los migrantes, con independncia de su nacionalidad o situación migratoria.

Su labor con los migrantes se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • ORIENTACIÓN: Sobre los derechos de los migrantes en México, así como información sobre los riesgos que se corren durante el viaje.
  • AYUDA HUMANITARIA: Brindando primeros auxilios, traslados a hospitales y albergues, contacto con familiares, agua y alimentos.
  • RESCATE, SALVAMENTO Y BÚSQUEDA: En todos los casos de situaciones de riesgo.
  • ASESORÍA LEGAL: Canalizando las quejas y denuncias ante las instancias competentes.

Si en algún momento eres consciente de que se están vulnerando los derechos humanos de cualquier persona, independiente de su condición, por favor, denúncialo.


Y este artículo, bastante diferente a los artículos que suelo escribir, forma parte de un proyecto de denuncia y visibilización de la situación de l@s migrantes.

Si opinas que se debe dar a conocer esta situación, y quieres hacer algo para remediarlo, me ayudarías muchísimo compartiéndolo y si quieres ayudar un poco más, ponte en contacto conmigo y te explicaré qué podemos hacer.

Y en esta ocasión, creo que el texto lo requiere, firmo con mi nombre 🙂

Sobre todo, buenas personas las que tuve la suerte de conocer 🙂

Desiré Huerga Ruiz

Cómo colofón… Un minidocumental de un amigo sobre el tema

Publicado por

One response to “Migración – Una situación real

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.