inicio de la guelaguetza

Oaxaca y la Guelaguetza

Si eres de México, o estás visitando el país y/o el estado de Oaxaca, seguramente habrás oído hablar de la Guelaguetza. Estamos en plena semana de la Guelaguetza 2019. Después de convites y desfiles, el 22 de julio fue “El primer lunes del Cerro”, y el próximo lunes será el siguiente. Muchas veces se aceptan y disfrutan los eventos, sin preguntarnos los motivos. Pero, ¿Sabes el origen y la historia de esta festividad? Pues sigue leyendo 😉

Para empezar, si no estás familiarizad@ con el término Guelaguetza, te cuento que estamos frente a la bella palabra guendalizaa en zapoteco que significa literalmente “cooperar”, y que puede entenderse como unirse, ayudar y compartir. Se celebra en julio en Oaxaca, los dos siguientes lunes después del 16 de julio (por la festividad del Carmen, de la que hablaremos más adelante), y en estos eventos participan las 8 regiones que conforman el Estado de Oaxaca: Cañada, Costa, Istmo, Mixteca, Papaloapan, Sierra Norte, Sierra Sur y Valles Centrales.

CONTEXTO HISTÓRICO Y ORIGEN

Como sucede con la mayoría de eventos y tradiciones, encontrar “el momento cero” suele ser algo complicado, y la Guelaguetza no se libra de esta característica, ya que su origen está ligado a diferentes momentos históricos.

Las primeras muestras de asentamiento humano en el estado datan de hace 11,500 años, en El Mogote, dónde empezaron a habitar l@s zapotec@s. Construyeron grandes ciudades y centros ceremoniales, como el gran conocido Monte Albán. Siglos más tardes, l@s zapotec@s convivieron con l@s mixtecas, y años después igualmente, con l@s méxicas (aztecas).

Sin entrar en explicaciones sobre todo lo que pasó en aquella época (que fue muchísimo y muy interesante, pero queda fuera del tema que estamos tratando), algo que tenían en común era que veneraban a Centéotl – La Diosa del Maíz, palabra proveniente del náhuatl (Centli: Mazorca de Maíz, Teotl: Diosa)

Maíz
Maíz

centeotl
Centéotl

La veneración a esta Diosa, agradeciéndole y entregándole ofrendas se realizaba en julio, ya que es el inicio del ciclo agrícola y le estaban agradecid@s por las primeras lluvias del ciclo.

Este era el contexto histórico antes de la Conquista Española, porque desgraciadamente, el estado de Oaxaca también fue conquistada y sufrió grandes abusos por parte de los españoles (y escribo en masculino, porque eran hombres quienes la estaban llevando a cabo)

Entre otras, una de las grandes imposiciones para controlar a la población que vivía en el estado de Oaxaca (y en general en toda América Latina), fue la religión católica. Para que las personas no se sintieran “obligadas” a participar de las festividades y la religión católica, adoptaron las fechas en las que la población indígena rendía tributo a sus dios@s, e impusieron sus propias fiestas. En este caso, cómo mencionaba anteriormente, la Festividad de la Virgen del Carmen.

Virgen del Carmen
La Virgen del Carmen

De esta forma, las celebraciones en honor a Centéotl se fueron perdiendo, y las familias oaxaqueñas, subían al Cerro El Fortín (actualmente llamado de esta forma, pero se conocía como Cerro de La Bella Vista en aquella época) a compartir con sus familias y amistades, y bajaban al Templo que se construyó en honor a la Virgen del Carmen (actualmente el Templo del Carmen Alto)

Poco a poco esta tradición se estaba perdiendo durante los siglos venideros.

Ya en el siglo XX, en el año 1931 exactamente, la ciudad de Oaxaca sufrió un gran sismo, en el que parte de la ciudad quedó devastada. En aquella época, entre la población no indígena, existía una especie de idealización de los pueblos indígenas. Además, en el año 1932, se cumplían 400 años de la fundación de la ciudad de Oaxaca.

Aprovechando toda esta coyuntura histórica, la élite política tuvo la idea de retomar los “Lunes del Cerro“, impulsando un gran evento, mal llamado en aquel momento “Homenaje Racial“, para rendir tributo a la “oaxaqueñidad”. (Como dato curioso, en este “homenaje” a los pueblos indígenas, l@s indígenas no participaron en dicho evento, fueron l@s estudiantes de la ciudad quienes les representaron)

Y así fue como inició lo que actualmente conocemos como la Guelaguetza, que en aquel momento, tuvo una gran aceptación, pero no se llamaba así, sino “Los Lunes del Cerro“.

EVOLUCIÓN DE LA GUELAGUETZA EN EL SIGLO XX

Entre el inicio de la festividad, en 1932, y 1950, se siguieron celebrando los “Lunes del Cerro“, pero no tenían un programa definido, y eran l@s estudiantes quienes decidían que región del estado representar, y con qué bailes y trajes, muchas veces sin gran sustento histórico.

Fue en 1951, cuando por primera vez se invitó oficialmente a las diferentes regiones a participar de la festividad. Pero con el afán de promover la fiesta turísticamente, se creó un “comité de expertos” formado por funcionarios y empresarios locales, quienes decidían quién participaba y con qué bailes y vestimenta.

Estos “requisitos” para participar de la festividad, que se supone que era un tributo a los pueblos indígenas, dio origen, por ejemplo, a bailes creados en el siglo XX y que se promueven como ancestrales (La Flor de Piña entre otros). Igualmente, se mete en “el mismo saco”, a regiones enteras con gran complejidad entre ellas.

Flor de Piña (Tuxtepec)
Flor de Piña (Tuxtepec)

Fue en el año 1956 dónde se cambia el nombre de los “Lunes del Cerro” al actual, la Guelaguetza.

A partir de los años 60, la Guelaguetza tuvo unos objetivos muy claros, ya que invitaba a continuar con la antigua tradición de los “Lunes del Cerro“, fortaleciendo a su vez la identidad de sus pueblos, e igualmente, generando ingresos económicos y atractivos para el turismo.

Pero como “Don Dinero” es el poder más poderoso (valga la redundancia), las causas de visibilización de los pueblos indígenas y fomento de la cultura se perdieron un poco para que el poder económico se quedara en primer plano.

ACTUALIDAD

Durante los últimos años se han realizado actividades varias, como la renovación techada del Auditorio Guelaguetza y un precio de entrada altísimo que no permite el acceso, por falta de recursos económicos, a la gente local (este año el precio rondaba los 1,000 MXN, unos 50 USD aproximadamente por función, mientras el salario mínimo es de unos 102 MXN por día), por lo que se ha convertido en una fiesta para el turismo de altos recursos económicos.

En cuanto a la población oaxaqueña, y por lo que personalmente he podido observar, hay dos vertientes muy diferenciadas. Aquellas personas que son amantes de La Guelaguetza y la defienden como tradicional, disfrutándola en todo su esplendor (cabe decir que hay muchas actividades durante todo el mes para disfrutar); y otro gran sector de la población, que opina que se está vendiendo y comercializando la cultura y que esta festividad debería ser por y para el pueblo.

Otro punto a tener en cuenta, es que se deberían promocionar más los eventos y las diferentes Guelaguetzas que se realizan en muchos pueblos del estado, que sí representan la cultura local.

Foto del segundo convite de la Guelaguetza 2019
Foto del segundo convite de la Guelaguetza 2019

CONCLUSIONES

Si bien creo que se nota bastante que el texto está escrito de forma crítica, está completamente basado en hechos históricos y reales. Algunas de las personas oaxaqueñas que conozco, están muy orgullosas de esta celebración, pero no conocen ni su origen ni como llegó al punto que actualmente es, ya que en ciertos ámbitos está considerada la fiesta indígena más grande de latinoamérica.

Creo fielmente qué, para que como humanidad podamos mejorar, aunque sea un poquito, el conocimiento es necesario, para formar personas críticas. Una vez con todos los datos sobre la mesa, cada quién es libre de tomar las decisiones que considere apropiadas.

Y para terminar, no está de más comentar, que he participado, (y participaré) de algunos eventos gratuitos relacionados con la Guelaguetza, como los convites y el desfile de delegaciones, y reconozco que los he disfrutado.

Y a ti, ¿Qué opinión te causa todo esto? Cuéntamelo 😉

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Estaré encantada de atenderte 🙂

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7 respuestas a “Oaxaca y la Guelaguetza

  1. me encantò su publicaciòn!!! hermosas fotos. muchas festividades originales dejaron de existir como tales pasando a ser una fusion como dicen ahora de dos civilizaciones tan diferentes. pero es hermoso ver las manifestaciones de la cultura antigua y fascinante.

    1. Muchas gracias 🙂 Sí, es un tema del que tenía ganas de escribir, porque muchas veces celebramos las cosas sin conocer sus causas y las motivaciones de ella históricamente hablando… Es bello como dices preservar la cultura, y debería ser así todo el año, no solo en épocas “especiales”

      Gracias por comentar 🙂

      ¡Un abrazo!

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