En estos días tan extraños, Lidia nos deja de nuevo su reto “Escribir jugando” . Aquí va mi aportación de este mes.

OJALÁ

Nos quedamos en casa como si estuviéramos en “Gran Hermano”, con ese ojo que todo lo ve. Cocinamos, dibujamos, leímos, y escribimos. Casi de la misma forma que cuando nació la escritura. Todo era nuevo. Pero había gente que no se podía permitir ese pequeño lujo, el lujo de poder ser dueña de su tiempo. 

El personal de limpieza, sanitario o de los supermercados se convirtieron en pequeños héroes y heroínas. Un gran baño de humildad para muchas personas que se consideraban imprescindibles. Los días de confinamiento nos cambiaron. 

O eso espero. Ojalá.