En esta ocasión vuelvo a participar en el reto mensual de Lidia Castro Navas, que nos ayuda a “escribir jugando” y de esta forma, incentivar la escritura creativa. ¿Quieres participar? AQUÍ tienes las bases

EL BOSQUE DE ALICIA

Caminando, sin rumbo, nos perdimos por el bosque. Un bosque lleno de magia, en el que a Alicia le gustaba estar. Pero la magia, sorprendiéndonos de nuevo, desapareció de forma abrupta.

Fue una flecha la que acabó con todo. Y en ese mismo momento, el bosque se convirtió en algo sombrío, oscuro, gris. El miedo se acaparó del lugar, y de nosotras.

Y desde ese instante, el Sombrerero loco perdió, más si cabe, el norte. Convirtiendo la magia en confusión, y ya nada volvió a ser igual.